Leucotriquia secundaria a leishmania. Una presentación poco habitual.

Publicado: 9 febrero, 2015 en Las enfermedades que afectan a nuestras mascotas, Relatos reales
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La leishmaniasis es una enfermedad muy compleja en su presentación clínica, desde perros infectados asintomáticos hasta otros en los que el desenlace es fatal. Asimismo su complejidad también reside en el diagnóstico, podemos ver los amastigotes en citologías de lesiones cutáneas, linfonodos o médula ósea que nos confirman la enfermedad y otras veces necesitamos echar mano de toda una batería de pruebas hasta encontrar ese positivo que confirma nuestras sospechas.

Bimba es una Boyero de Berna, hembra, de 3 años de edad, sin esterilizar, vacunada y desparasitada correctamente. Vive en finca con otro perro. Sin ninguna enfermedad reseñable hasta el momento.

Acude a consulta por hinchazón y enrojecimiento de los labios y párpados, sospechando que se trate de una reacción alérgica de contacto. Los propietarios no le han notado ningún otro cambio.

La exploración física general es normal: temperatura 38,2 ºC, pulso, refil, frecuencia cardíaca dentro de los parámetros fisiológicos. Condición corporal 4/5, manteniendo su peso habitual. Linfonodos palpables normales.

En la exploración dermatológica encontramos lesiones exfoliativo-seborreicas y costrosas en los márgenes palpebrales de ambos ojos, erosiones en las comisuras labiales y lesiones pápulo-costrosas en la trufa y puente nasal con eritema en las zonas adyacentes e inicio de despigmentación.

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Teniendo en cuenta estas lesiones, los diagnósticos diferenciales son: leishmania, lupus eritematoso cutáneo, síndrome uveodermatológico, pioderma mucocutánea, pénfigo, linfoma epiteliotropo, vasculitis (reacción medicamentosa).

Realizamos

  • Citología por aposición de las costras: neutrófilos con cocos intracitoplasmáticos, linfocitos, células plasmáticas, eosinófilos.
  • Analítica básica de sangre y orina: nada relevante.
  • Test ELISA de leishmania en sangre negativo.

Ante la sospecha de un proceso alérgico inicial con pioderma secundaria, se instaura un tratamiento con cefalexina. Debido a la falta de mejoría, se decide hacer una biopsia.

El resultado de la biopsia es de dermatitis hiperplásico-costrosa.

Resultado del estudio histopatologico

Resultado del estudio histopatologico

Aunque no se hayan observado amastigotes de leishmania en las muestras de biopsia, la gran abundancia de células plasmáticas aconseja descartar la presencia de leishmania por otras técnicas. Además el resultado de la biopsia nos permite descartar las enfermedades inmunomediadas, el linfoma epiteliotropo y la vasculitis, de nuestra lista de diagnósticos diferenciales.

Sospechamos de una leishmaniasis atípica asociada a una presencia muy baja de parásitos, pedimos una determinación de PCR de las muestras biopsiadas, ya que esta prueba molecular es la más sensible para la detección del parásito.

El PCR resultó positivo, confirmándose la presencia de leishmania en las lesiones de Bimba

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Se instauró tratamiento con alopurinol 10 mg/kg BID durante 6 meses, antimoniato de meglumine  100 mg/kg SID durante 1 mes y domperidona 0,5 mg/kg SID un mes.

La evolución de las lesiones   ha sido favorable, desapareciendo las pápulas, costras y exfoliación.  Sin embargo,    secundariamente apareció una despigmentación total de la trufa y periocular (leucodermia) con una muda excesiva y sustitución progresiva del manto negro y marrón por pelo blanco (leucotriquia).

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La leucodermia está descrita en personas con leishmaniasis atípica, en la zona periférica a la lesión. En perros, la leucotriquia está descrita como un proceso secundario a la leishmaniasis, no obstante es una presentación muy poco frecuente y apenas encontramos bibliografía al respecto.

La despigmentación cutánea y capilar tiene diferentes etiologías: hereditaria, estacional, postinflamatoria, inducida por fármacos, nutricional, endocrina, relacionada con neoplasias e idiopática.

En el caso de Bimba, la etiología más probable es postinflamatoria, debido a la gran respuesta inflamatoria de la epidermis frente a la leishmania.

A los 6 meses de iniciado el tratamiento, la perra se encuentra asintomática, hacemos un control analítico de seguimiento, encontrándose todos los parámetros dentro de rangos normales, incluido el proteinograma sanguíneo, aunque ahora ya tenemos un ratio positivo de anticuerpos frente a leishmania y podemos clasificar la enfermedad de Bimba como una leishmaniasis de estadío I o leve.

Analítica de control

Analítica de control

Su pronóstico es bueno, seguiremos haciendo controles periódicos y adoptando las medidas preventivas a nuestro alcance para que ningún mosquito le vuelva a transmitir la leishmania (repelentes,  estimulantes de inmunidad celular..).

Lo que a día de hoy es una incógnita es si volverá a recuperar su trufa negra y su manto negro y  fuego … confiemos en que así sea.

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Si quieres saber mas sobre Leishmaniasis puedes consultar el siguiente articulo: https://elblogdeabritos.wordpress.com/2011/07/14/leishmaniosis-un-peligro-latente/

Elena Diéguez Ordoñez

Veterinaria dermatologa hospital veterinario Abros

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comentarios
  1. eva dice:

    Mi padre estuvo muy malo y le pusieron un tratamiento…. rodó el pelo se le volvió blanco…. Y al cabo d un año. ..volvió a empezar a salirle el pelo d su color.
    Esperemos q aquí también ocurra lo mismo…Pq sería el primer Boyero Tricolor así….

  2. […] Leucotriquia secundaria a leishmania. Una presentación poco habitual. […]

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